Desde hace muchos años, el Ejército ha venido trabajando por un país mejor para las familias de Colombia y las futuras generaciones, lo que indica que estamos obrando completamente imbuidos de lo que estamos haciendo, de cómo lo estamos haciendo y, sobre todo, por qué lo estamos haciendo.
Dicho en otra forma, con nuestra fe y amor por la patria, estamos demostrando que creemos profundamente en Colombia; que tenemos que ayudarla a salir adelante; que debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para hacer de ella una nación pujante que marche hacia el futuro sin amenazas terroristas. Asimismo, por que amamos lo que hacemos, creemos en nuestro Ejército como una de las instituciones llamadas a lograr las metas de convivencia en paz y desarrollo constante que anhela el país.
Ser soldado de Colombia nos hace creer en nosotros mismos, en nuestras capacidades, actitudes y en nuestro decoro para cumplir la misión institucional que ayudará a Colombia a posicionarse como una democracia respetable y libre en la que no tengan cabida apremios de ninguna naturaleza, ni externos ni internos.
Nuestro país es la principal causa del esfuerzo inalcanzable de hombres y mujeres, la motivación que nos lleva a entregarnos de lleno a luchar por Colombia, por sus fines, su soberanía, sus fueros, sus instituciones. Por otra parte, esa Causa es el fundamento, la razón de ser de nuestra Institución, de nuestras metas, de nuestros objetivos. Es la fuerza interior que nos incita a no desfallecer jamás, a saber enfrentar las adversidades, a persistir en el logro de los objetivos institucionales cumpliendo a cabalidad los postulados de honor y ética.
Muchos se preguntaran que pasa con las fechas especiales de los que somos militares, día de madres y padres, cumpleaños, nacimiento de nuestros hijos, noche buena, fin de año, etc. Son fechas que celebramos en la distancia de los seres que mas queremos, porque nuestra mayor felicidad es que su familia y la nuestra puedan vivir en tranquilidad además de construir un mejor país para nuestros hijos, hay si se cumple una frase muy mencionada en nuestro ejército, “los que somos soldados no vemos nacer nuestros hijos, ni morir nuestros padres”.
Ser militar es mi orgullo, y el deseo de pocos, una experiencia única que ni en las mejores universidades del mundo obtienes estos títulos, ser disciplinado y tolerante son principales virtudes para ser un buen militar, no importa lo duro que sea nuestro entrenamiento ya que es parte de la supervivencia cuando estamos en los campos donde habita el enemigo, aplicando el lema “el entrenamiento debe de ser tan duro, que la guerra sea un descanso.” a veces creía que era una forma de maltrato psicológico y físico pero después me di cuenta que hace parte de mi formación en el ejercito. En una ocasión uno de los encargados de mi adiestramiento me dijo "los motivos por los cuales en éste momento me odias, son los mismos que algún día me vas a agradecer, he incluso te salvarán la vida. Y fue cierto.




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